Los celos en la pareja

En el informe que realizó la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres, junto a Albelia Consultora, identificamos que un 12% de hombres y un 3% de mujeres afirma que los celos son una prueba de amor, un dato del que se desprende la siguiente reflexión, si te muestro mis celos es porque realmente estoy enamorado.

Al abordar este tema, perseguimos los siguientes objetivos:


Para tratar este tema, una dinámica que a los formadores nos ha funcionado es plantear a la clase tres opciones:

Generalmente, el alumnado rechaza de facto la primera opción, pero en las clases, observamos que son pocas manos las que se levantan con la segunda opción ofrecida. Por tanto, el mayor grado de acuerdo se encuentra en la idea de que los celos pueden tener una parte positiva.

El objetivo de los formadores será incentivar la participación del alumnado para que aparezcan los distintos argumentos que acompañan a esta idea. Para ello, podemos proponerles un reto para despertar en ellos y ellas la necesidad de defender su postura:

Quién sepa decirme un ejemplo de algo positivo que generen los celos, se lleva mi sueldo de un mes

En base a nuestra experiencia, los argumentos que solemos encontrar hacen referencia a que los celos demuestran preocupación por no perder a la otra persona o que provocan en quien los siente la necesidad de mejorar.

El punto fundamental de esta dinámica es ir generando a cada uno de los alumnos y alumnas intervinientes un conflicto cognitivo después de exponer sus argumentos. Del mismo modo, en este proceso participarán también los sujetos que defienden la posición de que los celos generan aspectos negativos, y provocaran de forma inconsciente conflictos cognitivos a sus compañeros al rebatir sus argumentos.

De nuevo, y siempre desde la escucha activa, les invitamos a reflexionar en base a sus respuestas:

Pero, si yo tengo un constante miedo a perder a mi pareja, ¿estoy confiando en ella? ¿Eso es positivo? ¿Me hace sentir bien el considerar que soy poco para ella?

La clave de nuestra intervención debe estar en que los alumnos reflexionen si realmente existe una parte positiva de que sintamos celos o nuestra pareja los sienta, identificando:

  • Sus manifestaciones: Pediremos ejemplos de celos en pareja. Esto nos permitirá obtener información sobre qué conductas de control son más frecuentes en adolescentes, y cuáles son capaces de identificar como “celos”.
  •  Su origen: ¿Por qué una persona siente celos? Lanzaremos esta cuestión para transmitirles que los celos surgen por una falta de confianza, ya sea en uno mismo o en la pareja.
  • Sus consecuencias: ¿Cómo me siento yo si sufro celos? ¿Y cómo hago sentir a mi pareja? ¿Alguno de estos sentimientos genera algo positivo?

Trataremos de que reflexionen sus respuestas, defendiendo relaciones sanas en las que la falta de celos no solo no es un problema, sino una demostración de confianza en la pareja que genera mayor grado de satisfacción en esas dos personas.

Expondremos la necesidad de trabajar en la propia autoestima como una vía para superar inseguridades que generan malestar en el día a día. Defenderemos el empoderamiento como herramienta indispensable para identificar relaciones tóxicas y comportamientos abusivos a lo largo de su vida.

Haremos hincapié en la importancia de la comunicación, defendiendo los beneficios de explicar a nuestra pareja cómo nos sentimos, evitando las culpabilizaciones y reproches.

También es importante resaltar a los y las adolescentes que siempre existirá la opción de romper definitivamente una relación. Los mitos de amor romántico giran en torno a la idea de que solo existe un amor verdadero en la vida y que hay que hacer lo imposible por conservarlo. Es necesario que defendamos la idea de que las relaciones se acaban, y que esa es la mejor de las soluciones si existe desconfianza, control, presión o, simplemente, si no obtenemos la satisfacción que deseamos.

 

Para trabajar con mayor profundidad las relaciones sanas con el alumnado, recomendamos la Guía “Amores despiertos” para aprender a tener relaciones sanas y sin violencia.  

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