Fases de la violencia de género

 


Una vez analizadas algunas de las diferentes formas de manifestación de la violencia de género, debemos explicar al alumnado cómo se inicia y cuáles son sus fases. Este punto será uno de los más importantes de la formación, porque pone en evidencia las actitudes previas de control que tienen lugar en una relación antes de llegar a la violencia física. Todos estos comportamientos están más normalizados en la adolescencia, por lo que exponerlos como lo que son, los primeros pasos a una relación de violencia machista, puede contribuir a que las adolescentes detecten los primeros signos

Estos apartados se componen del contenido más sensible de la formación, por ese motivo, en esta franja no habrá tantas dinámicas de participación. Estos puntos se expondrán de forma seria, lanzando algunas preguntas concretas para asegurarnos de que siguen la explicación y que se muestran en sintonía con ella (a continuación, detallaremos cuáles y en qué momentos). Por supuesto, también habrá espacio para que hagan sus preguntas o consultas.

Conocer la escala también es fundamental para comprender a las víctimas de violencia de género y la complejidad del fenómeno. Lo imprescindible en este punto es que los alumnos interioricen que la violencia de género no aparece en cuanto la víctima y el agresor se conocen, sino que es un proceso que se manifiesta a lo largo de los años. El comienzo de la relación puede ser idílico, todo es perfecto mientras el maltratador va ganándose la confianza de la víctima. Por este motivo, cuando empiezan los comportamientos de control se confunden con pruebas de amor o la víctima se culpabiliza de ese cambio de comportamiento.

Escala de violencia

 

Fuente: Instituto Andaluz de la Mujer

 

Se trata de un proceso paulatino y ascendente de etapas en las que la intensidad y la frecuencia de las agresiones se van incrementando a medida que pasa el tiempo. Comienza con conductas de abuso psicológico bajo la apariencia y expresión por parte del agresor de actitudes de cuidado y protección, difíciles de percibir por su apariencia amorosa.

La escalada de violencia se desarrolla de forma progresiva y se agrava con el paso del tiempo. Comienza generalmente con agresiones psicológicas y verbales. El agresor emite mensajes negativos sobre la víctima y le merma la confianza en sí misma, le ataca a su autoestima. Posteriormente, emprende una auténtica y sutil cruzada para conseguir el aislamiento social y familiar de la víctima para después emprender violencia contra objetos, generalmente de valor sentimental para la víctima. Esta suele ser la etapa anterior a la violencia física.

Durante la explicación del ciclo de violencia, trataremos de crear al alumnado un conflicto cognitivo entre dos ideas que normalmente tienen mucha representación entre los adolescentes: ellos y ellas se muestran convencidos de que nunca permitirían que alguien les ponga la mano encima y, sin embargo, miles de mujeres al año sufren este tipo de violencias machistas.

Lanzaremos la siguiente pregunta a la clase:

¿Por qué creéis que una mujer continúa en una relación con un maltratador?

El alumnado irá haciendo sus suposiciones hasta que lleguen a la idea que la propia escala de la violencia transmite: “él antes no era así”. Como consejo del equipo formador, si el alumnado plantea otras posibilidades, nunca se debe anular directamente su respuesta. Hay que intentar, mediante repreguntas, que el alumno reflexione sobre su respuesta y avance en la comprensión del fenómeno. Aunque este proceso pueda parecer más lento, el aprendizaje que se genera es permanente, ya que ha sido el propio alumno el que ha ido seleccionando posibilidades y descartando aquellas que, tras aplicar la lógica y la reflexión, le resultaban inverosímiles.

Por otro lado, es necesario aportar ejemplos de los primeros peldaños de cada escala, aquellos que cuesta más identificar:

Control de ubicación, amistades, estético, redes sociales, móvil

Has leído mi mensaje y no me has contestado, ¿es que estabas hablando con otro?; ¿Te vas a poner ese top? No sé, es que vas a salir con esos tíos que no te conocen nada, yo creo que es mejor que te pongas el jersey; ¿Por qué le has dado a “me gusta” a ese tío en Instagram? ¿Es que quieres algo con él?

Aislamiento amistades-hobbies-familia:

No me gusta que salgas con tus amigas de fiesta, porque se ponen a zorrear con otros tíos y son mala influencia para ti; A tus amigas les caigo mal desde el principio, por eso te dicen cosas malas de mí; Tu madre se mete en nuestra relación, nos quiere separar.

Chantaje y culpabilización:

Si me quisieras no te costaría tanto no salir con tus amigas; Me has hecho perder los nervios; Si me dejas, me mato.

Agresiones sexuales bajo falso consentimiento:

Ya no te gusto, por eso no quieres hacerlo. Si te gustara lo haríamos. ¿Qué pasa? ¿Te gusta otro?

Todos estos procesos forman parte de una violencia psicológica que se va acentuando conforme se avanza en la escala hacia las humillaciones, insultos, las amenazas, la destrucción de la autoestima… Después llegaría la violencia física, con golpes, agresiones sexuales, el intento de asesinato o la ejecución de este.

 

Testimonio de una adolescente extraído del informe “Vivencias, actitudes y percepciones sobre la violencia de género en adolescentes de la Comunidad de Madrid”

 

Para explicar el ciclo de la violencia al alumnado  recomendamos visualizar previamente el siguiente video:

 


Ciclo de violencia 

Fuente: Elaboración propia

A continuación, se explicarán las tres fases del ciclo de la violencia,  definido por la psicóloga estadounidense Lenore Walker en 1979:

 Acumulación de tensión. En este punto es importante realizar una distinción entre lo que es una discusión de pareja normal y una discusión en una relación en la que existe violencia de género. El objetivo es que comprendan que el agresor machista identifica a su pareja en una posición jerárquica inferior, de sumisión, y por tanto jamás será un intercambio de opiniones en igualdad de condiciones, porque él buscará imponer su autoridad de algún modo. Para ejemplificarlo, utilizamos una historia real que nos contó un adolescente en la formación:

Un chico nos dijo que cuando discutía con su novia se ponía muy agresivo y era frecuente pegar un puñetazo a la pared, al lado de la cabeza de la chica. Le preguntamos: “¿con tus amigos lo has hecho alguna vez?” ¿Qué creéis que nos dijo?

La clase señala rápidamente que, entre iguales, ese joven no se comportaría de la misma forma. Es importante que reflexionen el por qué, que observen cómo ese joven sí identifica a sus amigos como su grupo de pares, le da relevancia a lo que puedan pensar de él, y escucha sus opiniones. Pero esto no sucede con su pareja porque busca situarse en una posición de superioridad con respecto a ella. También es preciso interrogar al alumnado sobre cuál es la intención con la que se da ese puñetazo a la pared.

¿Qué busca? ¿Qué consecuencias traerá ese comportamiento? ¿Creéis que después de ese hecho su novia va a volver a dar su opinión en una discusión?

Estallido de la violencia: En el periodo de acumulación de tensión se han ido subiendo pasos en la escala, al principio no ha sido necesario utilizar la violencia física para controlar a la víctima, pero puede llegar el momento en el que llegue la primera bofetada o el primer golpe. El estallido de la violencia también puede ser la primera ocasión en la que levanta la mano, un portazo, un grito agresivo, en definitiva, la primera vez que la mujer se siente en peligro. Ese instante suele despertar confusión y ahí es cuando la víctima puede decidirse a pedir ayuda para dejar la relación.

Luna de miel: El siguiente paso que da el maltratador es tratar de disculparse con la víctima por su episodio agresivo, decir que se arrepiente y prometer que cambiará. Durante una temporada, todo vuelve a ser tan idílico como al principio, pero después se retorna a la fase de la acumulación de tensión.

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