Consentimiento en relaciones sexuales

Los jóvenes pueden identificar fácilmente el hecho como condenable cuando quien comete el abuso es un desconocido, pero existe mayor grado de normalización cuando se trata del acceso sin consentimiento al cuerpo de tu pareja. Deben interiorizar que solo uno mismo es dueño de su propio cuerpo y, por tanto, en pareja también es imprescindible el consentimiento de ambas partes. Nuestra pareja no tiene más derechos sobre nuestro cuerpo que el resto por el hecho de que mantengamos una relación sentimental.

Dinámicas que proponemos:

  1. Proyección del vídeo “Consentimiento. Simple como el té”

 

Esta animación utiliza una analogía para explicar el consentimiento sexual. Compara dos situaciones: tomar una taza de té y mantener relaciones sexuales. Si a nadie se le ocurriría forzar a otra persona a beber cuando no quiere o no puede, ¿por qué no iba a ser igual en el sexo?

2. Ponemos como ejemplo un caso de actualidad

Para tratar con mayor seriedad los casos de abuso sexual en pareja, utilizamos un ejemplo real de actualidad que permita a los alumnos interaccionar entre ellos y debatir acerca de los posibles errores que hay en el trato del suceso.

En el momento en que empezamos a impartir talleres de prevención en los centros escolares, el caso que mejor encajaba con las conductas que pretendemos que el alumnado identifique era el de un caso de abuso sexual ocurrido en un reallity de televisión. A continuación exponemos el ejemplo utilizado en las aulas:

Dos concursantes eran pareja dentro de la casa, estaban en una fiesta y a ella le había sentado mal el alcohol. Estaba prácticamente inconsciente, de hecho, su pareja comprueba que ni siquiera puede mantenerse en pie o mover los brazos.

En ese estado la lleva a la cama, la mete debajo del edredón para evitar las cámaras y comienza a abusar de ella. Solo se escucha como la víctima repite en alguna ocasión: “para”, “no”, o “déjame”.

En el juicio, preguntan al programa por qué nadie intervino de forma directa para parar el delito, ningún miembro del equipo entra a la casa, ni se envía a otro concursante a pararlo. El programa expone que no sabían si debían intervenir, porque los dos concursantes eran pareja y ya habían mantenido relaciones sexuales en otras ocasiones.

A reflexionar con el alumnado:

¿Eso era una relación sexual normal?

¿Creéis que puede haber violación en una pareja?

Esta noticia permite señalar una cuestión importante: la sociedad tiene aún dificultades para identificar que las mujeres no son propiedad de su pareja sentimental y que, por tanto, no pueden acceder a su cuerpo sin consentimiento.

Comentar las consecuencias psicológicas de sufrir este tipo de abusos y la indefensión aprendida que genera en las víctimas, así como las consecuencias penales que acarrea puede ayudar a los adolescentes a identificar la gravedad de estos delitos.

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