El caso de Ana Orantes

Una historia que ejemplifica todo lo expuesto: El caso Ana Orantes

Para completar toda esta información, es muy recomendable conocer un ejemplo de lo que ocurría con las víctimas de violencia machista antes de la promulgación de la Ley 1/2004. Recomendamos el testimonio de Ana Orantes. Ella fue la primera víctima de violencia de género que acudía a un programa de televisión a contar su historia, en el año 1997

Su narración está llena de ejemplos que ilustran las distintas fases explicadas en anteriores apartados: la escala de la violencia, el ciclo, el aislamiento de familiares y amigos, los celos…

Como ejercicio para reflexionar con el alumnado, repasaremos alguno de los episodios más duros que contó durante los 40 años de matrimonio con su maltratador, para después lanzar una pregunta a la clase:

En 40 años, ¿cuántas veces creéis que Ana acudió a la Policía a pedir ayuda?

La mayoría de los alumnos tienden a pensar que no acudió a la justicia ni una sola vez, con lo que se sorprenden mucho de descubrir que Ana Orantes denunció hasta 15 veces la violencia que sufría.

Destacamos que, en aquel momento, sin la existencia de la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, no había órdenes de alejamiento, no se contemplaban alternativas habitacionales después de poner una denuncia, incluso en aquel momento el Código Penal castigaba la “desobediencia” de la mujer a su marido.

A Ana Orantes le negaron el divorcio en una ocasión (15 años después de estar permitido legalmente) y, cuando lo consiguió, tenía que seguir viviendo en la misma casa que su agresor. 13 días después del testimonio de Ana Orantes en televisión, su exmarido la ató a una silla y la prendió fuego. Aquel asesinato supuso un punto de inflexión en la sociedad española. Muchas mujeres se sintieron identificadas con el relato de Ana y se puso de manifiesto que aquella violencia era un problema público, sustentado por las propias instituciones que debían proteger a las mujeres.

Era necesario crear medidas específicas teniendo en cuenta las discriminaciones históricas de las mujeres, analizando los riesgos y las situaciones de vulnerabilidad de las que parten.
La Ley 1/2004 ha permitido proteger y acompañar a las mujeres en el proceso de denuncia y, aunque aún queda mucho camino por recorrer, el número de mujeres asesinadas que habían denunciado previamente se va reduciendo, demostrando que la ley funciona.

Recomendamos proyectar el video de la entrevista completa de Ana Orantes, después de que el alumnado reflexione a la pregunta anteriormente planteada.

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